28 de diciembre de 2012



La pasión hace que uno deje de comer, de dormir, de trabajar, de estar en paz. Mucha gente se asusta porque, cuando aparece, derrumba todas las cosas viejas que encuentra. Nadie quiere desorganizar su mundo, por eso, mucha gente consigue controlar esta amenaza, y es capaz de mantener en pie una casa o una estructura que ya está podrida. Son los ingenieros de las cosas superadas.
Otra gente piensa exactamente lo contrario: se entrega sin pensar, esperando encontrar en la pasión las soluciones a todos sus problemas. Descarga sobre la otra persona toda la responsabilidad por su felicidad, y toda la culpa por su posible infelicidad. Está siempre eufórica porque algo maravilloso sucedió, o deprimida porque algo inesperado acabo destruyéndolo todo. 
Apartarse de la pasión, o entregarse ciegamente a ella, ¿cuál de las dos actitudes es la menos destructiva?



27 de diciembre de 2012



Este año me sirvió para darme cuenta que los ”amigos” casi ni existen, que las segundas oportunidades no se deben dar, que de los errores siempre se aprende, que el pasado hay que dejarlo atrás, y que la felicidad solo depende de una persona, nosotros mismos.





22 de diciembre de 2012



A veces no te hablo, no te saludo, no te miro y no te busco, porque veo que tu no haces el esfuerzo por hacerlo, entonces ¿por qué yo sí?, no, no es orgullo, es dignidad. Pues entendí que esto es de dos y no de uno, así que cariño no seguiré humillándome por ti.  





- ¿Ves lo tranquila que está la superficie del agua?
+  Sí.
- (Lanza una piedra al río). Así era yo una vez. Y entonces... El agua se agita y revuelve. En eso me convertí.
+ Pero si esperamos un rato, se volverá a aquietar. Volverá a estar en calma.
- Pero la piedra seguirá allí abajo. Ahora es parte del lago. Tal vez se vea igual que antes, pero ha cambiado para siempre



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No puedo vivir sin música, y mucho menos sin reírme mucho cada día. Me encanta hacer el tonto y cometer locuras. Se me da mejor escuchar que hablar. Creo que un beso, un abrazo o una caricia son lo que me hacen ser más fuerte cada día. Que vale la pena sonreír por las cosas más pequeñas e insignificantes, y sin duda alguna hay que cometer errores para aprender de ellos más tarde. Por lo demás soy la chica más normal del mundo.